Zarpazos mortales
La cuenta atrás ha comenzado en la XLIX Serie Nacional de Béisbol. Apenas cinco subseries restan antes del final de la etapa clasificatoria y cada encuentro puede costar el boleto a la post-temporada, para la cual luchan a brazo partido Ciego de Ávila, Santiago de Cuba y Las Tunas en la Liga del Este.
Concientes de ello están los Tigres de Roger Machado. Su barrida entre semana a Isla de la Juventud en el Cristóbal Labra, de Nueva Gerona, ha supuesto una bocanada de aire en el agitado camino recorrido por las huestes piñeras, marcado por la incertidumbre de la clasificación.
Los tres triunfos contra los pineros, unido a los descalabros sufridos por indómitos y tuneros frente a Cienfuegos y La Habana, respectivamente, permitieron a los avileños escalar hasta la tercera posición de la Zona Oriental, para enfilar una recta decisiva que se antoja asequible, en la que disputarán 12 de sus 15 compromisos en casa.
Sin embargo, precisamente el mal de los medallistas de bronce de la pasada edición del torneo ha sido resolver sus desafíos como local, donde a pesar de jugar por encima de un 50 por ciento (515 de average) son el quinto equipo de peor resultado en su feudo, detrás de Metropolitanos (262), Isla de la Juventud (385), Matanzas (389) y Camagüey (462).
Tras chocar de viernes a domingo versus Metropolitanos en predios capitalinos, los Tigres enfrentarán a La Habana, Pinar del Río, Camagüey y Villa Clara, en ese orden, durante el cierre de la fase preliminar, duelos en los cuales su staff de pitcheo será fundamental en las aspiraciones de alcanzar el pasaporte.
En la última subserie los pitchers de los Tigres lanzaron para promedio de dos carreras limpias por juego, con destaque del zurdo Raicel Poll, quien tiró lechada de nueve innings, permitiendo sólo cuatro hits.
La nota negativa la puso su principal figura en el montículo, Maikel Folch, al no poder manejar un control (seis boletos en cinco entradas) que a principio de campaña parecía problema resuelto.
No obstante, los grandes hombres se crecen en los momentos decisivos y para muchos esta será la hora de demostrar su valía, toda vez que cada zarpazo significará un golpe mortal a su oponente, y la esperanza a su afición de poder disfrutar en primera fila de los play-off de la pelota cubana. |